Estás viendo tenis y no entiendes nada. Empecemos por ahí.
Una guía en dibujos para quien mira un partido por televisión y no sabe por qué el marcador dice 15-30, por qué esa bola fue mala, ni de dónde salió el tie break. No hace falta que juegues. Solo que estés mirando.
La cancha
Todo lo que vas a oír durante el partido usa los nombres de esta sección. Es el vocabulario del que cuelga todo lo demás.
Lo que estás viendo es un rectángulo partido por la mitad por la red (la malla que cruza la cancha de lado a lado). Cada mitad pertenece a un jugador. Las líneas del fondo, las que quedan más lejos de la red, son las líneas de fondo. Las de los costados son las líneas laterales.
Dentro de cada mitad hay dos rectángulos pegados a la red: son los cuadros de saque (la zona donde tiene que caer el servicio). Los separa la línea central de servicio, que va por el medio, y los cierra la línea de servicio, que no está en la red sino a mitad de camino entre la red y el fondo.
Esto es lo más útil de toda la sección: la cancha del saque es más chica que la del resto del punto. El servicio tiene que caer dentro de uno de esos dos cuadros. Apenas la bola está en juego, vale todo el rectángulo hasta la línea de fondo.
Entre la línea de servicio y el fondo no hay ninguna línea más. Ese espacio grande y vacío es donde transcurre casi todo el partido. En el centro de cada línea de fondo vas a ver una marca corta, la marca central, que solo sirve para dividir el fondo en dos mitades a la hora de sacar.
Los dos carriles angostos de los costados, por fuera de las líneas laterales, solo se usan en dobles. Esta guía explica el juego de a uno contra uno, así que puedes ignorarlos: para nosotros, esas líneas de afuera no existen.
Bola dentro y fuera
La regla entera cabe en una frase, y aun así es la jugada que más discusiones genera delante del televisor.
Una bola que toca cualquier parte de la línea está dentro. No el borde de adentro: cualquier parte. La línea pertenece a la cancha, así que alcanza con que la roce por un milímetro para que el punto siga.
Solo importa el primer pique. Si ese primer bote toca la línea o cae adentro, la bola es buena, y no cambia nada lo que haga después. Por eso a veces ves picar una bola larguísima y el punto continúa: lo que se juzgó fue dónde tocó, no hacia dónde iba.
En televisión estas jugadas se ven ambiguas por tres motivos que no tienen nada que ver con el fallo. La bola viaja muy rápido, se aplasta contra el piso al picar y deja una marca más ancha que ella misma, y la cámara casi nunca está a la altura de la línea. Lo que ves es un óvalo borroso desde un ángulo torcido, no el punto de contacto real.
El saque
Cada punto arranca igual: alguien saca. Dónde se para y dónde tiene que caer la bola cambia punto a punto, y eso tiene un orden.
Punto imparsaca desde su derecha
Punto parsaca desde su izquierda
El sacador (el que pone la bola en juego) se para detrás de su línea de fondo, a un lado de la marca central, y nunca la pisa. El restador es el otro, el que espera para devolver. La bola tiene que cruzar la red y caer en el cuadro de saque que está en diagonal, del otro lado.
El primer punto de cada juego se saca desde la mitad derecha del sacador, y va hacia el cuadro que le queda en diagonal. Después de cada punto, el sacador cambia de mitad. Así que los puntos impares del juego se sacan desde la derecha y los pares desde la izquierda, hasta que el juego termina.
Cada mitad tiene nombre. La derecha es el lado de deuce y la izquierda el lado de ad, por las situaciones de puntaje que suelen darse en cada una. En las transmisiones vas a oír los dos nombres en inglés tal cual, sin traducir.
Ojo con un detalle que confunde: cuando decimos derecha e izquierda, hablamos desde el jugador mirando hacia la red. En la pantalla te van a quedar al revés que a él, porque lo estás viendo de frente o desde arriba.
El sacador tiene dos intentos. Si el primero no cae donde debe, tiene un segundo. Qué cuenta exactamente como fallar lo vemos en Faltas.
Un mismo jugador saca durante todo el juego, no punto por punto. El saque cambia de manos recién cuando ese juego termina.
Faltas
Dos de estas cuatro jugadas son las que más desconciertan: el árbitro canta algo y en la pantalla no pasó nada visible.
Largapasó el cuadro de saque
A la redno llegó a cruzar
Falta de piela bola pudo entrar igual
Letni falta ni punto: se repite
Una falta es un saque que no cae en el cuadro que le corresponde. Da igual el motivo: se fue largo, se fue ancho, o se quedó en la red. Fallar el primer saque no cuesta ningún punto, solo el intento: el sacador tiene un segundo.
Fallar los dos seguidos es una doble falta, y el punto se lo lleva directamente el restador sin haber tocado la bola. Por eso los segundos saques se ven mucho más lentos y prudentes que los primeros: nadie quiere regalar un punto entero.
La falta de pie es que el sacador pise la línea de fondo, o el piso de adentro de la cancha, antes de golpear la bola. Es falta aunque el saque haya caído perfecto. Esta es la que más desconcierta, porque en la pantalla la bola entró y no se ve nada raro.
El let es un saque que roza la cinta de la red y aun así cae en el cuadro correcto. No es falta y no es punto: sencillamente no pasó nada. Se repite el saque, y el sacador sigue en el mismo intento en el que estaba. Si fue en el primero, vuelve a tener primero.
El puntaje del juego
Si viniste a esta página por una sola cosa, probablemente fue por esta: qué significa ese 15-30 que aparece en pantalla.
Dentro de un juego (el bloque más chico que se gana en tenis) los puntos se cuentan 0, 15, 30 y 40. Conviene decirlo de entrada para que no pierdas tiempo: esos números son históricos y no siguen ninguna lógica. No busques el patrón, no hay ninguno. Son cuatro escalones con nombres raros.
El marcador siempre dice primero el puntaje del que está sacando. Esa es la clave para leerlo. Si en pantalla ves 15-30, el que saca ganó un punto y el que resta ganó dos: va perdiendo el sacador.
Para ganar el juego hacen falta cuatro puntos, pero con dos de diferencia. Si uno llega a 40 y el otro va en 30 o menos, el siguiente punto cierra el juego. Si los dos llegan a 40, ahí empieza lo interesante.
40-40 se llama deuce (iguales). Desde ahí hay que ganar dos puntos seguidos. El primero te da la ventaja, y el segundo te da el juego. Pero si tienes la ventaja y pierdes el punto siguiente, el marcador vuelve a iguales y todo empieza de nuevo.
Ese ida y vuelta puede repetirse muchísimas veces, y por eso un solo juego a veces dura más que los tres anteriores juntos. No es que el marcador esté trabado: es la regla funcionando.
El set
Los juegos se apilan en sets. Aquí aparece el quiebre, que es el momento por el que los comentaristas se ponen nerviosos.
Un set se gana con seis juegos, siempre que haya dos de diferencia. Por eso 6-4, 6-3, 6-2, 6-1 y 6-0 cierran un set, y 6-5 no.
Como el saque cambia de manos al final de cada juego, en un set los dos jugadores sacan por turnos. Y sacar es una ventaja grande: se espera que cada uno gane los juegos en los que le toca. Por eso el marcador suele avanzar parejo, 1-1, 2-2, 3-3.
Ganar un juego en el que saca el otro se llama quiebre (break). Es el hecho que rompe el equilibrio, y prácticamente el único que decide un set. Cuando oigas al comentarista levantar la voz, casi siempre es porque hubo o casi hubo un quiebre.
Si el marcador llega a 5-5, nadie puede ganar por dos llegando a seis, así que el set sigue: hay que llegar a 7-5. Y si llega a 6-6, esperar dos de diferencia puede alargarlo indefinidamente. Ahí entra el tie break.
Otra cosa que vas a ver todo el tiempo: cada dos juegos los jugadores cambian de lado de la cancha y se sientan un momento. No es un descanso arbitrario, es parte de la regla, y sirve para que el sol y el viento no favorezcan siempre al mismo.
Tie break
A 6-6 el set cambia de reglas. Se cuenta distinto, se saca distinto, y por un rato nada de lo anterior aplica.
Cuando un set llega a 6-6 en juegos se juega un tie break (un juego especial que desempata el set). Lo primero que notas es que el marcador cambia de idioma: se acabaron el 15, el 30 y el 40.
Aquí los puntos se cuentan de uno en uno, como cualquiera esperaría: 1, 2, 3, 4. Gana el primero que llega a siete, pero también con dos de diferencia. Por eso si el marcador va 6-6 dentro del tie break, sigue: puede terminar 8-6, 9-7 o mucho más arriba.
Tampoco hay iguales ni ventaja. Esas palabras pertenecen a los juegos normales y en el tie break directamente no existen.
El saque también se mueve, y este es el único momento del partido en que eso pasa dentro de un mismo juego. Saca uno solo el primer punto, y de ahí en adelante el saque cambia cada dos puntos. Si no lo sabes, parece que alguien se equivocó de turno.
Además cambian de lado de la cancha cada seis puntos, sin sentarse. Es el mismo motivo de siempre: que el sol y el viento no le toquen siempre al mismo.
El que gana el tie break gana el set, y en el marcador queda escrito 7-6.
Super tie break
El mismo mecanismo, con un número distinto y en un momento distinto del partido.
En algunas competencias, el último set no se juega como set: se reemplaza por un super tie break, que decide el partido entero de una vez.
Funciona igual que un tie break normal, con una sola diferencia: se juega a diez puntos en lugar de a siete. También hay que ganar por dos, así que puede terminar 12-10 sin problema. El saque rota igual, uno primero y después cada dos puntos.
Lo que más confunde es que no siempre se usa. Depende de la competencia, y por eso puedes ver un partido que termina con un super tie break y otro, la semana siguiente, que se va a un set final completo. No estás viendo mal: sencillamente no es el mismo formato.
Ganar el partido
Todo lo anterior encaja como una muñeca rusa. Esta sección junta las piezas y cierra la guía.
El tenis tiene cuatro niveles, uno dentro del otro. Varios puntos forman un juego. Varios juegos forman un set. Varios sets forman el partido. Cada nivel tiene su propia forma de contar, y eso es lo que hace que el marcador parezca complicado cuando en realidad son tres cuentas chiquitas apiladas.
La mayoría de los partidos son al mejor de tres: gana el primero que se lleve dos sets. Algunas competencias masculinas juegan al mejor de cinco, donde hacen falta tres sets.
Por eso el partido termina en el momento exacto en que alguien llega a ese número, y quedan sets que nunca se jugaron. Un 6-4, 6-3 en el mejor de tres es un partido completo: no falta nada, ya ganó.
Con eso ya puedes seguir un partido entero sin perderte. Si quieres comprobar cuánto se te quedó, el test está justo abajo.
Comprueba si entendiste
Diez preguntas al azar
Cada intento arma un test distinto a partir de un banco más grande, así que repetirlo no es lo mismo dos veces. Si te equivocas, tienes un segundo intento antes de ver la respuesta.
Tu mejor puntaje: —
Pregunta 3 de 10
El marcador dice 30-15. ¿Quién va ganando el juego?
Toca la zona correcta en la cancha.
Resultado
7 de 10
Tu mejor puntaje sigue siendo 8 de 10.